lunes, 28 de julio de 2014

Los 10 problemas más comunes en una pareja

Son novios, se llevan bárbaro pero siempre algo pasa. Siempre se pelean por algo. Estos son los 10 problemas más comunes en una pareja (y sus posibles soluciones).

1. Celos. Un clásico en toda pareja. "¿Dónde estuviste?", "Vos tenés muchos amigos", "¿Quién te trajo a casa?" "¡Quién mierda es Cinthia!", son las frases más escuchadas. Los celos representan dos cosas: por un lado, el cariño y el miedo a perder a esa persona; por el otro, la inseguridad de no poder retenerla. Consejo de oro: los celos no sirven para nada. Si te quiere cagar, no la va a tener a ella/él en Facebook y no le vas a encontrar mensajes de Whatsapp. Todo lo contrario. Lo que tengan que hablar lo harán por teléfono y a vos ni sospechoso te va a parecer. Por eso, si te quiere y no te quiere cagar, no lo va a hacer; y si le chupás un huevo, que se vaya a cagar.

2. Olvidos. La típica es olvidarse cumpleaños, aniversarios, velorios (lo bueno es que la muerte siempre da segunda oportunidad) y otros festejos en común. Hay parejas donde los aniversarios no importan y otras donde lo son todo. Si sos de esas parejas y a ella/él le importan mucho, podés ponerte recordatorios en el celular, en el mail e incluso hay aplicaciones que te avisan. Es decir, si no lo hacés es porque te chupa un huevo, y si sos así e igual te quiere... ¡Genial! 


3. Infidelidades. La canción de Maná dice: "El verdadero amor perdona". Pero también el verdadero amor no tendría que cargarte. Es decir, cuando hubo una infidelidad se suelen terminar las relaciones de pareja, aunque hay casos donde subsisten. 
Hay que hablarlo y dejar todo en claro, porque siempre sucede que la parte cagada dice: "Te perdono, no pasó nada". Y cuando un día le decís "qué frío que hace, gorda" se te despacha con un: "Claro, con la otra no tenías frío, vos me cagaste". Para seguir así, es mejor no seguir. 

4. Redes sociales, malditas redes sociales. Facebook reúne la mayoría de los problemas. Los hombres se hacen amigos de chicas que suben fotos haciendo trompita y las mujeres se hacen amigas de su profesor de gimnasio. Los problemas son obvios y se relacionan con los celos. Consejo: Tener blanqueado a quién tenés de amigo/a e incluso comentarle a tu pareja: "Sabés que me agregó pirulo/a a Facebook. Engordó 15 kilos". 

5. Contraseñas. Hay parejas que conocen todas las contraseñas del otro. Home Banking, Facebook, Twitter, mail de Yahoo!, etc. Otras no se las pasan y surgen los problemas: "¿Qué tenés que ocultar?". ¡Nada! Simplemente es privacidad, quiero un mínimo de privacidad. Compartimos hasta el cepillo de dientes, dejame la casilla de "No leídos" en paz. Consejo: si desconfía tanto, hay que mostrarle a la pareja un día el mail y el Facebook y decirle: "Buscá tranquil@". ¿Qué querés encontrar? ¿El avión de Malaysia? Y hay que explicar que no se pasan las contraseñas porque hay cosas que, a veces, le cuentan a uno -generalmente los amigos- y te piden reserva. Y como la amistad es sagrada, ella no tiene por qué verlo.

6. Ideología. Desde la religión hasta la política, muchas veces las parejas se pelean por ideales de este tipo. Si un tipo que gobierna cuatro años, roba y se va; o un hombre que dice que habla con Dios -o incluso que lo es él mismo- puede separarlos como pareja, entonces sepárense de una vez. Porque son dos bobos. 


7. Comunicación. Muchas veces uno no entendió al otro o no lo llegó a escuchar. Otras veces no lo escuchó porque le chupaba un huevo. Cuando la pareja habla, se tienen que escuchar siempre, porque la idea es llevar todo de a dos (y una pareja es de a dos ¡Qué frase, eh!). Si uno habla y el otro no escucha, es porque no le interesa lo que le dice o la persona. También puede ser colgado/a. Pero si siempre es colgado/a, entonces le chupa un huevo. Consejo: Media pila o volvé a la casa de tus viejos.

8. Amig@s. Las salidas con amig@s es un problema de pareja. "Siempre estás con ellos, siempre estás con ellas", se escucha en las peleas de pareja. ¿Cómo resolverlo? Equilibrio. Un finde con l@s chic@s, un finde con tu pareja. Dos findes con uno, dos con el otro. O la fórmula que más prefieras. Pero no salgas con tu novi@ siempre y dejes colgado a tu grupo de amigos de toda la vida, porque el amor va y viene, pero los amigos son para siempre. ¿Se entiende? Es cuestión de hablarlo.

9. Odio a tu familia. Tu suegra revolea los huesos del pollo después de comerlos; su sobrinita rompe todo; es todo un caos y vos, en el medio, rezás para que no te vuelquen un bidón de nafta y te prendan fuego ahí mismo. Las visitas a las casas de ambas familiar suelen ser un dolor de cabeza. Consejo: respirar hondo y que pasen pronto. No se le puede negar la familia a nadie, pero tampoco es justo que te fumes a Los Picapiedras. Entonces, un ratito está bien, y la frase "¿Vamos, gorda?" es tu salvavidas. Lo mismo con las mujeres y sus suegras. Muchas veces son brujas que odian que les hayas robado a sus bebés (sí, a esos grandotes con pelos en las bolas). Por eso, tomatelo con soda, relax y que todo te resbale. No le devuelvas ataques o mejor: por cada ataque una propuesta. "Qué flaco que me lo tenés al nene", te dice ella, y vos le respondés: "Es porque estamos saliendo a correr todas las mañanas". La dejás de cama a la vieja. 

10. Amor. Es común que las mujeres pregunten todo el tiempo "¿En qué pensás?" o "¿Me querés?". Ojo, también hay hombres que preguntan mucho y mucho histérico/inseguro. El problema es cuando el amor se va o es jueves a la noche y vos tenés ganas de darte un tiro en las bolas, no de hablar del amor. Para eso miren Cupido, en TBS. Pero es cierto, muchas veces un "te amo" no se responde con tanta seguridad. ¿Cómo se resuelve? Si sentís que es pasajero, careteala y decile: "Yo también". Suena a forro, pero así es la vida, gente. Si no lo sentís hace tiempo, blanquealo. Decile: "Me pasa esto y esto y ya no me pasa esto y aquello". Es difícil, pero bueno, así es la vida en pareja.

Bonus track: ¡Sexo, falta sexo, carajo!

Ella nunca quiere. Él se duerme (o no se le para, ups...). Y el sexo es importante en una pareja, porque si no más que una pareja de novios es una pareja de jugadores de Burako. Hay que proponerse encuentros para cog*r, acercar ideas nuevas (disfraces, esposas, lugares raros, telos polémicos) para ponerle un poco de diversión. Otra posibilidad es hacer cosas que despierten la pasión: cenas románticas (es medio cliché, pero bueno...), mini-vacaciones, ir a un cine porno (¡Hey, es un consejo, nada más!). De todas formas, si ninguno quiere cog*r es porque algo está fallando. No se desean físicamente y son jóvenes. Porque si la tía Berta y el tío Horacio no quieren cog*r después de 20 años de casados es más que entendible. Pero con tu novia de 25 tendrías que cog*r a diario. Por eso, la pasión debe volver, y las chicas pueden sumar con lencería hot, ideas locas (como sumar disfraces, algo que ya dijimos) y siempre se puede contratar a un travesti (es un chiste, no lo hagan, por favor, ¡NO!).

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